jueves, 10 de febrero de 2011

SON LAS PROPIAS EMBARAZADAS, JUNTO A SU FAMILIA, LAS MÁXIMAS RESPONSABLES DE LA NUEVA VIDA ENGENDRADA EN SUS ENTRAÑAS.


Por Rodrigo Motas Tamayo  
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Cuando apenas caminamos por los dos primeros meses del 2011 se hace imprescindible el llamado a las embarazadas para el estricto cumplimiento de sus responsabilidades como futuras mamás y su contribución a los distintos indicadores del Programa Materno Infantil.

Si bien es cierto que en el municipio se realizan ingentes esfuerzos  por dar cumplimiento a lo reglamento para el funcionamiento de tan vital objetivo, en las propias gestante recae el mayor peso de responsabilidad para salir airosas en el parto y la vida sana de su futuro bebe.

Junto a su familia, tienen ellas normas de convivencia y estilos de vida  que asumir para el buen desarrollo del fruto de su vientre, en cumplimiento de los requisitos y cuidados que se exigen para traer al mundo una nueva vida, sana y sin complicaciones.

Números recientes evidencian  que el Bajo Peso al nacer se comporta con un ascenso con relación a etapas similares de años precedentes, con un cinco coma dos para más de una docena de casos en esa situación.

Las incidencias están relacionadas con infecciones vaginales, riesgos de enfermedades hipertensivas gestacional, principalmente en pacientes adolescentes y añosas, así como malos hábitos dietéticos, lo que justifica nuestra aseveración de que son las propias gestantes las máximas responsables de su conducta   y la culminación de un embarazo feliz.

Todo  el Sistema de Salud  manzanillero, desde sus centros hospitalarios, policlínicas y consultorios del médico de la familia están en función de la atención priorizada a las futuras madres, puérperas  y recién nacidos.

En esa dirección no solo está lo concerniente al punto de vista de atención  médica, si no también  tratamientos, consultas, genética y la alimentación adecuada, de ahí el llamado para que sean las propias embarazadas, junto a su familia, las máximas responsables de la nueva vida engendrada en sus entrañas. 

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